La integración sensorial, como proceso neurológico, es la capacidad que tiene el cerebro para organizarse ante los estímulos externos e internos que recibimos y dar una respuesta adecuada a ellos.

Este proceso consta de varias fases:

–          Detección: el SNC capta la información sensorial que nos llega desde el exterior y desde nuestro propio cuerpo.
–          Modulación: es la fase en la que el SNC tiene que interpretar la “cantidad” de estímulo que nos está llegando, para poder decidir si es relevante (y por lo tanto requiere respuesta) y hasta qué punto.
–          Discriminación: la fase en la que se diferencia el estímulo en cuestión del resto de estímulos que existen y analiza sus cualidades para poder dar paso a la última fase.
–          Respuesta: el cerebro se encarga de responder al estímulo y además dar la orden de ejecución a la parte del cuerpo necesaria.

La Teoría de la Integración Sensorial, por otra parte, fue creada por Jean Ayres en los años 60. Ella era Terapeuta Ocupacional y se dedicó a observar a los niños en los parques para ver cómo se comportaban ante diferentes estímulos, y creó en su clínica una sala diseñada a partir de estas observaciones.

Hoy en día, a partir de sus estudios, los Terapeutas Ocupacionales trabajan con niños que presentan dificultades en uno o varios de sus sistemas sensoriales (especialmente táctil, propioceptivo y vestibular) en alguna de las fases del proceso sensorial.

¿Por qué se hace hincapié en los sistemas táctiles, propioceptivo y vestibular?

Porque son los primeros en madurar, porque dan información al resto del cuerpo y porque de su buen funcionamiento dependen los demás sistemas. Pero sobre todo, porque son ellos los responsables de muchas de las conductas o dificultades que observamos en los niños.

El terapeuta ocupacional guía y facilita la entrada de las experiencias sensoriales con el fin de hacer que el niño mejore en la participación de las actividades de su vida diaria y en su capacidad de desempeño

Existen multitud de actividades que ayudan al niño con sus habilidades para responder apropiadamente a la entrada sensorial y llevar a cabo una respuesta organizada y exitosa.